Analisis al MasterPlan de Google

Google cumplió la semana pasada 6 años. Desde luego que no han sido años fáciles teniendo presente los grandes competidores que el sector tecnológico tiene, algunos controlan el 90% de los ordenadores del planeta, como Microsoft. Pero, a pesar de todo, Google parece dispuesto en convertirse en un estandarte de la Red, la parte de la Red que evita caer en lo obvio, pero que persigue unos objetivos muy concretos.

¿Por qué el éxito de Google? ¿Cómo es posible que la sencillez y la rapidez hayan sobrevivido a sesudos modelos de negocio que se han mostrado inviables en Internet? ¿Cómo han sobrevivido Larry Page y Sergei Brin a la crisis de las puntocom? ¿Qué podemos aprender de ellos?

Estos gurús de la tecnología tienen 30 años cada uno y, en realidad, no han inventado una nueva filosofía, aunque haya gente que lo crea así. La tesis universitaria que alumbró a Google, no surge de la nada ni desde el punto de vista tecnológico, ni desde el punto filosófico. En realidad, Page y Brin son los continuadores de una filosofía que había surgido a principios de los años 90 con la difusión de Internet y que se había desarrollado hasta la fiebre de las puntocom a partir del año 1998. La historia de Google puede enseñar mucho tanto a los nuevos tecnócratas como a los nuevos empresarios tecnológicos. Pero para ello debemos tener presente el momento en que Google nace.

1998 – 2000

Los buscadores Terra, Yahoo, Lycos, Altavista… todos se lanzan a una carrera desenfrenada ofrecer contenidos y servicios. Los buscadores tradicionales descuidan su principal modelo de negocio, las búsquedas en Internet, se reconvierten en portales destinando sus fondos a nuevos servicios. En todos ellos, podremos encontrar correo electrónico gratuito, noticias de actualidad, comunidades de internautas… la sotisficación de cada uno de ellos aumenta exponencialmente desde 1997, las fusiones y las adquisiciones también se encuentran al orden del día.

Los inversores que alimentan a cada uno de los sitios web pronto creen hallarse en una nueva carrera del Oeste, las páginas web son las carretas, los nichos de mercado son las tierras a conseguir. El que primero llegue tendrá una gran parte de la cuota de mercado en un futuro. La recientemente bautizada Sociedad de la Información parece una fuente inagotable de recursos monetarios, habrán millones de clientes en un mercado global, los más intrépidos y los más avezados serán, decían, los millonarios del futuro.

Los gurús de esta nueva generación tecnológica tienen entre 24 y 25 años. Han crecido entre ordenadores y conocen el medio sobre el que se desenvuelven. Ellos son los encargados de desarrollar un nuevo modelo de negocio sobre la palabra mágina “Internet”. Los empresarios tradicionales, los que poseen los recursos monetarios a gastar, comienzan a inquietarse. Todo el mundo habla de Internet, la palabra mágica del siglo XXI, todo el mundo debe de estar en Internet, aquel que no se posicione en Internet desaparecerá, aquel que no controle Internet será un dinosaurio… La solución es gastar sin mirar la cuenta de resultados de los sitios web, sin tener en cuenta los estudios de mercados, sin analizar la tecnología de la que dispondrá la página teniendo presente a los usuarios.

Ellos invirtieron en proyectos sin estudiar detenidamente la viabilidad, otros gastaron a expuertas en un desenfreno económico. En aquel momento, parecía como si los ciclos económicos del capitalismo hubiesen desaparecido bajo la tecnología. Las teoría keynesianas no tenían sentido con un nuevo instrumento como la red de redes. Los sitios web parecían seguir a pies juntillas el dicho latino CITIUS, ALTIUS, FORTIUS; crecían en complejidad y en diseño, mientras que se trataban de desarrollar nuevas teorías para poder orden en tal caos de páginas que pecaban de innovación. El ejemplo más importante lo constituye Boo.com, una tienda virtual de ropa tan avanzada tecnológicamente que se convertía en frustración hacia los internautas que la visitaban, puesto que las conexiones de éstos no permitían una descarga razonablemente rápida de los contenidos de la web.

Las nuevas disciplinas sobre la usabilidad y la arquitectura de la información ponían en veda la imaginación de los diseñadores gráficos y trataban de ajustar sus derroches creativos a las necesidades de una Red que crecía exponencialmente cada día.

Frente a todo ello, un nuevo buscador surgió rompiendo con la complejidad creciente de los buscadores, convirtiéndose en portales de una forma acelerada. Google aparecía entonces casi como aparece hoy, fondo blanco con un cuadro de búsqueda y dos botones: “Google Search” y “I’m feeling lucky “. Nada de texto ni de imágenes, lo sencillo es bello. Esto es un buscador serio.

El desarrollo e implantación de Google en Internet se hace de una forma acelerada. Yahoo! Uno de los buscadores más utilizados por los norteamericanos, el primer directorio y la página más importante basada en la recopilación de recursos de Internet comienza a utilizar Google como buscador, posteriormente, muchos sitios web y buscadores implementarán al motor de búsqueda de Google como su buscador.

2. 2001 – 2002, sobreviviendo a la burbuja tecnológica

El 11-S, los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono de Washington, marcaron el fin de la debacle de la nueva economía, de lo que se denominó como la Burbuja Tecnológica,que aún colearía hasta finales 2003. Debemos detenernos aquí para señalar que dentro de la burbuja tecnológica podemos hallar dos vertientes significativas: La primera de ellas afecta en la medida en que las empresas tradicionales querían entrar en el Mercado de las Nuevas Tecnologías, o nuevo mercado, invirtiendo grandes cantidades financieras para ello y, en la segunda, en las nuevas empresas que crecían al calor de su página web sin poseer mucho más.

A lo largo del año 2001 se comprobó que el modelo se estaba agotando rápidamente convertido más bien en una estafa hacia los imprecavidos inversores que hasta ese momento acudían con dinero fresco y en cantidad a cualquier OPV (Oferta pública de venta) de los valores tecnológicos que se venían sucediendo desde 1999. Sin embargo, los propios fundadores de las páginas web no tardaban en exceso en vender todas sus participaciones conscientes de que más valía pájaro en mano que ciento uno volando.

El paradigma que se manejaba durante el cambio de siglo sostenía que ser rentable no era fundamental para un sitio web. El fundador de Reel.com reflejó perfectamente esta nueva filosofía empresarial diciendo:

– ¿Ganacias? ¿Me estás tomando el pelo?, nuestro sitio maneja el modelo de Amazon.com.

Claro que la compañía Reel.com no tuvo empaques en dilapidar más de 90 millones de dólares en tres años. Como se demostró, las empresas tecnológicas que se movían en el ciber-espacio no podían escapara de las reglas económicas y empresariales que se marcaban en el mundo tangible y real.

A diferencia de muchas tecnológicas, Google, durante agosto de 2001 ya publica resultados positivos. Que los más importantes buscadores hasta el momento como Yahoo! comenzasen a utilizar el motor de búsqueda de Google, mostraba que el modelo de negocio que buscaba Google se fundamentaba más en la viabilidad de su negocio que en la especulación de futuros irrealizables. Por otro lado, otros, como Lycos, trataban de aumentar sus ingresos cobrando por la adición de las URLs (Universal Resource Locator) de las empresas, e incluso de los internatuas, en los buscadores que poseían. Esto tuvo un efecto letal tanto en la calidad como en la exhaustividad y riqueza en las bases de datos de sus buscadores. Lo que se trató de obtener fue la relativa importancia e impacto de un buscador en Internet para obtener rendimientos económicos. Al contrario que muchas, Google mantenía la actualización de sus motores de una forma gratuita mientras arañaba cuota de mercado al resto.

La expansión de Google no sólo se vio reflejada en las búsquedas que recibía, sino que además comenzó a adquirir otros servicios como DejaNews. Esta empresa almacenaba más de 700 millones de mensajes intercambiados en la red UseNet (red de newsgroups o grupos de discusión) desde 1981. Desde esta red es posible bucear en los desarrollos tecnológicos y científicos de los últimos 20 años. Google adquiría la historia de Internet y se hacía lentamente historia.

En julio de 2002 se publica un estudio que afirma que los internautas no sobrepasan las primeras dos páginas de resultados que les ofrecen los buscadores. El estudio de iProspect fomenta que los buscadores busquen nuevas vías de financiación ofertando a las empresas el aparecer en las primeras páginas de resultados adquiriendo palabras clave. Sin embargo, esto puede convertirse en un arma de doble filo puesto que los usuarios buscan la relevancia de sus consultas sobre todo lo demás, pudiendo cambiar de buscador tratando de obtener los mejores resultados posibles.

Google es consciente de ello y extrae de las consultas los llamados “enlaces patrocinados” dejando bien claro quién paga más por aparecer en la primera página de resultados y más alto, y qué páginas se ajustan mejor a la consulta que ha realizado el internauta.

2003 – 2004. Afianzamiento y expansión

Con los ingresos publicitarios estancados, las empresas serias que se hallaban en Internet se refugiaron en el pago de contenidos para intentar mantener la viabildad de su negocio. Uno de los puntales sobre este cambio de rumbo de las empresas, lo podemos situar en el cierre de los contenidos que anteriormente habían sido gratuitos y de libre acceso de los medios de comunicación. El camino que adoptaron fueron fundamentalmente dos que podemos encontrar en dos de los periódicos más importantes de España. El Mundo y El País dejaron de ofrecer a través de su páginas web sus ediciones impresas, mientras que uno y otro se decantaba por unos modelos distintos. El Mundo mantenía el acceso gratuito a las últimas noticias, mientras que El País cerraba toda su edición. Este cerrajón completo de los diarios más importantes ponía entre las cuerdas a ciertas empresas que habían aflorado ante el acceso gratuito a los contenido de los medios de comunicación que se servían del Press-Clipping como modelo fundamental de negocio. El conflicto como era de preveer no tardaría de servirse, pero ya entraremos en él con más profundidad en este blog más adelante.

Otro de los ejemplos en la búsqueda de rentabilidad sobre los servicios que se ofrecen en Internet lo constituyen los sitios web que ofertan correo electrónico. Hotmail y Yahoo no ofrecían hasta 2004, sólo 2 y 6 megas de espacio respectivamente, sino que en un principio Hotmail ofertaba hasta 10 megabytes. Sin embargo, las cuentas de correo de los usuarios se fueron diluyendo lentamente, mientras la crisis tecnológica se agudizaba y las empresas se lanzaban a cobrar por el alojamiento de 10 megabytes hasta 10 € al mes.

Frente a esto, Google consolidaba nuevos servicios y creaban otros nuevos. En una palabra, trataba de innovar. Google Toolbar, Froogle, Google News, Google Alerts, Google Groups marcaban lo que algunos consideraron como una desviación del negocio de Google hacia lo que había sido hasta entonces, las búsquedas en Internet. Se comenzó a intuir que Google trataba de crear un portal añadiendo a la creación de servicios de diseño y desarrollo propio, mientras adquiría y promocionaba otros nuevos como el servicio más famoso de creación de bitácoras o blogs Blogger. El temor de que tropezase en la piedra sobre la que ya habían caído otros buscadores se hacía patente.

Pero debemos de detenernos en otro de los servicios del buscador, Adsense, el servicio de publicidad de Google, que aportó un aire de democratización en el negocio de Internet. La propuesta era sencilla, tú tienes una página web y le quieres sacar rendimiento económico. No sé cuantas visitas tienes, pero tampoco me importa. Yo vendo una serie de palabras clave a unas empresas que me pagarán por ellas, el anuncio se amoldará a los contenidos de tu página, puesto que si tienes un internauta visitando tu página de Peces Tropicales, seguramente estará interesado en adquirir peces nuevos o accesorios para ellos. Por lo tanto, el anunciante me pagará por la palabra “Peces Tropicales” para aparecer publicitado en tu página web. Si el internauta además hace clic sobre el anuncio de texto, que además no relentizará la carga de la página, yo te pagaré una cierta cantidad. Si llegas a 100 $ durante un mes te mandaremos un cheque, si no te enviaremos la cantidad de sea pasado un tiempo. Ganamos todos.

La palabra es revolución. Es difícil no entrar en una página web modesta, y no tan modesta, y no encontrarse un pequeño recuadro de texto que dice Anuncios Goooooogle, que no molesta ni interfiere la navegación. Nada de animaciones en Flash ni Pop-Ups ni Banners, que parecen condenadas a desaparecer. Una vez más, lo sencillo y simple es bello, además de rentable.

Y aún le debemos más gratitud a Google. Si además de llenarnos los bolsillos de forma sencilla, nos ofrecen una cuenta gratuita de 1 Gigabyte, ¿nos vamos a negar a aceptarla? Ante el anuncio de la aparición de Gmail, a las páginas que ofrecían cuentas gratuitas de correo les entró el pánico, la fiebre para obtener una cuenta de Gmail todavía sacude la Red, y comenzaron a multiplicar el espacio que ofertaban. Yahoo! fue la primera en multiplicar el espacio de 4 o 6 Mb pasó a 100, mientras se sucedían los rumores de que llegaría a 250; mientras que el gigante de Redmond, Microsoft, aseguraba que a finales de verano los irrisorios 2 Mb de Hotmail alcanzarían los 250. Algo que a fecha de hoy todavía se espera.

Paralelamente, surgieron otros servicios que alcanzaban los 1 o 2 Gb, que debido a la imprevisión y las prisas funcionaban deficientemente o no llegaban ni a funcionar. Durante mucho tiempo, Google tuvo publicidad gratuita sobre un servicio que muy pocos pueden disfrutar en la actualidad. Los negocios paralelos e incluso el mercado negro que se formó posteriormente obligaron a Page y a Brin a intervenir. Aunque Gmail todavía tiene que enfrentarse a otros problemas derivados a la intimidad de las personas.

Google’s IPO o la resurrección del Nuevo Mercado

Hacía mucho desde que la burbuja tecnológica explotó y arrastró a la vieja economía. Nunca se había generado tanta expectación sobre la salida a Bolsa de una empresa tecnológica. Google se adentraba una vez más en la Historia para desafiar a los agoreros.


Muchos rumores se sucedían, los métodos por los cuales se sacaba al parqué las acciones de Google generaban desconfianza, los anuncios de anteriores repartos de acciones ensombrecían la puesta a punto para la cotización y finalmente la horquilla de salida sufrió una rebaja drástica para poder ser aprobada por la SEC estadounidense.

Las acciones de Google se cotizaron aún más altas que las cuentas de Gmail y se buscan con tanta fruición como en el caso del correo electrónico. Si bien anteriormente como ya señalamos, la salida a bolsa de un valor tecnológico se había utilizado para la lucración personal de sus fundadores que no tardaban en vender sus participaciones, en el caso de Google no parece que vaya a ser así.

No se trabaja para ser el número 1 para echarlo a perder. Sin embargo, hallar nuevas vías de financiación, y vender acciones es una manera de financiarse, se hacía necesaria en cuanto Microsoft y Yahoo decidían desarrollar nuevos motores de búsqueda para competir de nuevo con Google. Puede que Gmail sea fuegos de artificio para que ambas empresas tengan que reinvertir en los servicios de e-mail que tenían abandonados y desviar la atención de los buscadores. Sin embargo, el Masterplan de Larry Page y Sergei Brin, el de convertirse en un referente de los internautas, de las formas que se deben de desarrollar en los negocios de Internet y, por ende, de la Sociedad de la Información, les está saliendo, desde mi punto de vista, bastante bien.

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. amadeuxxx dice:

    El fenomeno de Google, está empezando a desinflarse y eso
    sin contar con que a el hasta hace poco adorable buscador Google le crecen los detractores por todas partes y es precisamente por eso por su poco transparente forma de actuar, y lo que está haciendo con la publicicdad en Internet tanto con sus anunciantes entre los que ya se levantan voces que los acusan de estafa por su sistema de publicidad contextual adwords como de la parte que les proporcionan las ganancias webmasters y blogers la otra parte del sistema Adsense que ven como se limitan sus ganancias por publicidad y como sin venir a cuento y de maneras que recuerdan al peor fascismo se les cancelan sus cuentas sin que se les pague lo recaudado por su trabajo publicando los anuncios del buscador, aparte de el tema de la privacidad que empieza a ser verdaderamente preocupante y bastante grave, y la verdadera cuestión tenemos que tener buscadores en internet que basan sus ganancias en los datos de sus usuarios para ofrecerles mientras navegan por internet publicidad de acuderdo con sus gustos y aficiones para beneficiar a las empresas que pagan a Google o deberia empezar a postularse buscadores con algoritmos transparentes y en los que participen sus usuarios como esta haciendo el naciente Wikiads creado por el fundador de la Wikipedia .

    Amadeuxxx

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