Los Angeles Negros: el documental

el

angelesnegros_afiche.jpgLos Angeles Negros. Un clásico que como siempre sucede en este tipo de cosas, cobra vigencia una vez que ha pasado el tiempo en que hubo de tener la trascendencia que debió. Covers y reconocimientos a un grupo bastante bueno, pero que finalmente, se separó y que hasta el día de hoy mantienen cerradas diferencias irreconciliables como se denomina en estos casos. De todas maneras y rescatando el esplendor de uno de los mejores grupos de latinoamérica, ha salido un documental muy bueno que recoge de manera casi completa el devenir de Los Angeles Negros, reconocidos mayoritariamente en el extranjero…. y eso que eran chilenos.

Cover de Los Bunkers para “Y volveré”

A diferencia del torrente emocional que a ratos alcanzaron en Actores secundarios, este documental de Pachi Bustos y Jorge Leiva dedicado a Los Ángeles Negros parece en principio un artefacto más distanciado -pero igual de bien hecho- construido para contestar preguntas. ¿Por qué fueron tan exitosos en el pasado y tienen tanta “descendencia” en el presente?

¿Por qué fueron más famosos fuera de Chile que en nuestro propio país? ¿Por qué se separaron? ¿Por qué hay al menos cuatro grupos repartidos en tres países que dicen ser Los Ángeles Negros, aparte de otros tantos derechamente apócrifos?

Parecen demasiadas preguntas, y de difícil respuesta, como para ser contestadas en menos de 80 minutos, y sin embargo sus realizadores cumplen cabalmente con la tarea abordando todas sus dimensiones relevantes. Para ello se valieron de un ritmo bastante veloz, mas no acelerado, acompañado de un montaje astuto y pleno de tomas significativas, un atinadísimo uso de los éxitos del grupo, además de transiciones con vehículos en movimiento que dicen y transmiten al mismo tiempo. Sobre la vasta expansión geográfica del nombre Los Ángeles Negros y, por qué no, sobre la factura del propio documental.

La hora de las presentaciones

Ángeles Negros se toma su tiempo para presentar a los cinco protagonistas de esta historia, los cinco miembros de la formación clásica que entre 1969 y 1973 fueron grito y plata a nivel continental. A medida que los van presentando, uno a uno, los directores Bustos y Leiva logran con gran soltura hablar al mismo tiempo de sus orígenes en San Carlos y en Chillán y explicar con claridad los cambios de formaciones que dieron por resultado la formación que alcanzó la fama internacional.

Esto, que es muy importante a nivel de relato, también es relevante en lo artístico, pues el origen de la combinación musical tan revolucionaria para su época (balada romántica tocada con instrumentos de rock y con bases rítmicas del soul y el funk) es explicado con total transparencia por los diversos gustos y trayectorias profesionales de los músicos de la banda. Muy útil para quienes no sabemos mucho de música popular, muy revelador para quienes conocen de ella básicamente por mitos.

Es bastante elocuente que los líderes de las bandas chilenas emblemáticas de los 80 y 90 -Jorge González, de Los Prisioneros, y Álvaro Henríquez, de Los Tres- y los Bunkers estén ahí para testimoniar y hacer explícitas las razones de la trascendencia de Los Ángeles Negros. Éstas provienen precisamente de la confluencia que mencionamos en el párrafo anterior, la que opera como una entidad capaz de trascender y adaptarse en el tiempo (un meme, para ser más exactos), y no de las mitificaciones típicas asociadas a la “originalidad” o al “genio”. Para el espectador de Ángeles Negros queda bastante claro que el fenómeno de este grupo es una coincidencia (pero no una casualidad) de talentos, influencias y energía creativa que es difícil de definir, pero que es fácil de identificar una vez que se ha perdido.

De espalda al país

Pese a la breve y sinóptica introducción de lo que pasaba en el mundo en 1968, año en que nació el grupo, la historia de la banda y de sus años de gloria no tiene un correlato con lo que ocurría en el Chile de la época. La razón es que el grupo no fue un fenómeno en nuestro país porque los medios de difusión operaban con los criterios de una élite que se engañaba a sí misma respecto del carácter y del gusto nacional. El perfil melodramático y algo estridente de la banda tocó (y toca hasta hoy) una sensibilidad existente a nivel continental, la que suponían inexistente en Chile. Tan inexistente como quienes sí la tenían. Para bien y para mal, eso cambió.

Por esta misma razón, el documental se remite a la dimensión privada de la historia, en la que los cineastas se manejan con igual comodidad. Si bien Actores secundarios se trató de los adolescentes que protestaron contra la dictadura, el fondo del documental era la presencia de esa experiencia en sus vidas en el presente, y es precisamente ese presente el que reconstruye la experiencia desde una perspectiva parcial pero enriquecida por el devenir de sus vidas en el ámbito privado. Acá ocurre lo mismo. La apuesta por que los protagonistas cuenten la historia desde tres países distintos, aunque tengan versiones contradictorias y no haya un narrador que “dirima” la versión final, funciona notablemente bien en el plano de la información y -también- en el plano de las emociones.

Esto ocurre porque los cineastas logran hacer que los cinco protagonistas de la historia se muestren con total confianza, y con ese material elaboran una reconstrucción por aproximaciones a ese periodo de gloria del que no se dice mucho directamente. Los creadores de Ángeles Negros, por el contrario, creen que mostrar cómo los cinco miembros hasta hoy día tratan de atesorar esos días idos -de capturarlos con cuatro bandas distintas en Chile, México y EE.UU.- es un recurso más potente para llegar a captar algo de la grandeza del grupo, para sus integrantes y para su público. Como en Actores secundarios, las huellas presentes del pasado dicen más que el pasado mismo. Y esto, que parece contraintuitivo, en las manos de Bustos y Leiva no sólo parece verosímil, sino obvio. El mérito es suyo, sin duda.

EN SÍNTESIS

Este contundente y muy instructivo documental abarca cabalmente las aristas más importantes de la historia y el legado de Los Ángeles Negros. Con gran economía y agilidad responde preguntas, desmiente mitos y logra evocar a ratos el momento privilegiado de esos talentos en su máxima capacidad.

“ÁNGELES NEGROS”

Género: Documental

Director: Pachi Bustos y Jorge Leiva

País: Chile

Duración: 78 min

Año: 2007
Fuente del artículo: Emol.com

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. itzcoatl dice:

    Interesantísimo el punto de vista y la forma en que es abordado el tema de la formacíon , orígen, trayectoria y ruptura del grupo chileno. Me interesa conseguir el documental, díganme cómo puedo hacerlo.

    Gracias.

  2. Gabriel FaaKeeR dice:

    YO SOY UN MUCHACHO MUY JOVEN Y ME GUSTAN MUCHO LOS ANGELS NEGROS SON MIS FABORITOS Y HONESTAMENTE NO CREO QUE HAYA OTRO GRUPO QUE SE LE PARESCA. APESAR DE QUE ESTE TIPO DE GRUPOS NO ES DE MI GENERACION, ADMIRO MUCHO SU MANERA DE TOCAR POR QUE SON LO MEJOR EN EL GENERO.

  3. ravenclaw dice:

    Hola Gabriel: lo cierto es que los angeles negros fueron un tremendo grupo y trasciende las generaciones así como siempre lo hace la música.
    Gracias por visitar y saludos🙂

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