El Gato …y yo: Partido de Futbol

(Recomendación: poner el video mientras se lee 😉

El camarín. Todos callados ultimando los detalles antes del partido de inicio. Unos abrochando las zapatillas, otros poniendo la polera blanca (eramos los blancos …el rival, los azules). Yo. Nervioso. Asustado. A mis cortos años, nunca había jugado a la pelota y menos al arco. Yo jugaba basketball, pero como era la semana aniversario del colegio, todos debían participar… El equipo de Volleyball ya estaba listo y “habíamos” vencido en el primer partido…le tocaba el turno al equipo de Baby Futbol. Yo no figuraba ni en las cómicas antes de este día….yo era “barra” supongo…hasta que se lesionó el arquero titular y el reemplazante le dio “pánico escenico” y se cagó en los pantalones….pobre Aguilera….dejó la sala pasada. Fué entonces que la “señorita Margarita”, una veterana de 50años, dijo con voz de juicio final: -“Lagos! usted va a tomar el lugar de Aguilera”- …Glup. Como en ese entonces estabamos en plena dictadura militar y esta se trasladaba a las salas de clases en la persona de la “señorita Margarita”, no quedó otra que obedecer. Además, tiraba el pelo de las “patillas” muy fuerte como para oponerse 😛

-” Es nuestro turno, tenemos que ganar chiquiiiillosss”- La voz de la profesora me sacó de mis cabilaciones y el pánico escénico se apoderó de mi a medida que avanzamos por el pasillo rumbo a la cancha. El griterío era potente. Estaban los dos Colegios ahi: El nuestro y su “gemelo” pero que era para niñas. Seguramente ahi estaría Pamela….la linda Pamela, observando y quizas gritando como todos. Me acordé de Aguilera y de su “accidente estomacal”. Empezé a pensar que quizás el había sentido lo mismo que yo en estos momentos, con la diferencia que yo ya estaba llegando a la cancha…y si me “accidentaba en los pantalones” sería el hazmerreir de los dos Colegios enteros…Pamela incluída. Me contuve. Tome aire y avanzé al final del pasillo mientras el resto del equipo ya había llegado a la entrada: – “Lagos! apúrate ho”… nos están nombrando por el micrófono”. – El watón Delgado (si..su apellido era ese 😛 ), me gritaba para que me apurara. -“No te preocupes por nada…solo ataja como podai’ y nosotros hacemos el resto”- me decía Berríos. “Que atajara como pudiera…” Menuda cosa: yo sólo quería salir de ahi.

Y bien. Nos llegó el turno. Nos mencionaron y entramos a la cancha. El otro equipo ya estaba ahi. Y no sé si era por mi espanto inicial, pero ellos se veían mucho más grandes que si fueran de 6 básico. (Eran colmillos los que se asomaban?…) En fin. Me puse bajo los tres palos. Y después de un brevísimo preludio, se inició el partido. Yo miraba alrededor y solo veía cabezas gritando….ojos mirones …pompones de papel y esas cosas….y la inefable “señorita Margarita” , nuestra profesora. En una de las jardineras del patio, vi al “mota”, el gato negro del cuidador….estaba tratando de subir por la higuera quizás huyendo del griterío…o tal vez para mirar mejor el partido….o quizas…

-“GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!!” – Yo miré para todos lados y vi la pelota en nuestro arco…. -“Tarao! dejate de pavear y ataja la pelota!” – El waton Delgado, hechaba espuma por la boca. La pelota volvió nuevamente al medio y comenzó el partido de nuevo. Estaba algo trabado. De pronto uno de los contrarios, llegó con pelota dominada hacia mi arco y yo salí a cortar …..y en una maniobra, pasó la pelota entre mis piernas: GOL, 0-2. Yo quedé sentado y pedí que me sacaran…no quería estar ahi, rojo de vergüenza y con rabia…con la profe, con el waton delgado, con todo el colegio…hasta con el maldito gato!. Pedí cambio, pero nadie quiso tomar mi lugar. Valiente cosa. Me quedé ahi y pensé: -“bah! No me importa que me hagan goles…total ni sé jugar y todo habrá pasado en unos días” – …. En eso se acerca el waton Delgado – “Lagos, si perdemos por tu culpa…te voy a sacar la cresta” – Y bueno, considerando que nos separaban hartos kilos, tomé nota del incentivo. El primer tiempo terminó con el 0-2 nosotros abajo.

Al iniciarse el 2 tiempo, Berrios y Gutierrez anotaron para nosotros el empate. Yo miraba alrededor de nuevo y divisé a Pamela conversando con sus amigos. Cuando notó que la miraba, me hizo el feroz desprecio. Y en eso estaba cuando la pelota, llegó con toda fuerza a estrellarse contra mi nariz: Saltó sangre para todos lados y yo me fuí de espalda. El partido se detuvo y todos alrededor hablaban: -“se está poniendo morado”- , -“clotió este”- , -“dejen aire para que respire” – , “Y por donde va a respirar si ni se le ve la nariz?”- , -“que alguien lo reemplaze”- dijo la Señorita Margarita. De pronto me levanté….me habían puesto un “tapon” de algodón en la nariz….y dije : -“estoy bien. yo sigo”- . Me dolía la nariz…pero más el orgullo. Se reinició el partido…estuvimos a punto de marcar varias veces, pero el arquero de ellos era tremendo. Paraba hasta los malos pensamientos. No quedaba nada del partido, cuando al watón Delgado se le escapa la pelota dejando a un delantero contrario solo frente a mi arco. Yo salgo a cortar y el levanta la pelota por sobre mi cabeza: un sombrerito. El “estadio -colegio” entero se silenció. Yo miré con espanto la pelota pasar sobre mi cabeza. Era el 3-2 en contra. Los retorcijones, las burlas, Pamela, y hasta el gato pasaron por mi mente en fracción de segundos. De pronto, me acordé de una jugada que practicaba mucho en Basketball: El hook derecho, o gancho derecho. Retrocedí y salté hacia atrás aplicando toda mi púber técnica de Basket, manotee la pelota con los dedos y caí de espalda. Me di vuelta y miré como el balón pegaba en el travesaño y volvía a caer en los pies del delantero que remataba con furia esta vez. Me interpuse en el trayecto de la pelota y esta dió de lleno en mi cara….en la nariz con el tapón…. La pelota salió fuera y el partido terminó.

Yo no supe mas. Cuando desperté estaba en la enfermería. En la puerta estaban algunos compañeros conversando, Pamela que miraba con devoción y a mi lado el waton Delgado que me miraba con los ojos como cuye. Me senté y me dolía a chorro la nariz: -“quién ganó?”- pregunté yo. -“Empatamos…gracias a ti”- me dijo el watón Delgado y se fué hacia la puerta de la enfermería y antes de cruzarla, se dió vuelta y me dijo -“eres un valiente, Lagos”- y se fué. Miré perplejo, mientras en el patio, el “Mota”…el gato del cuidador, bajaba lentamente de laHiguera en la que estaba encaramado.

(Agosto – 1984)

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3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. endersgame dice:

    jajajaja, muy buen relato y muy bien contado. La música es la justa compañera para este tan divertido y “sufrido” recuerdo…y que será de la Pamelita ahora, tal vez con unos cuantos kilitos más, como nosotros XD jajaja
    La única crítica que podría hacerte, es lo único que te faltó fue la Nimbus 2000 y los amigos Ron y Hermione (y estoy seguro que no los has leído porque me dijiste que no te gustaban) o sea está a lo super Harry Potter…jajaja
    Grande Lagosss!! (por siaca no es ninguna alusión al ex presi)

  2. endersgame dice:

    ups, sorry por mi redacción, que siempre deja que desear 😦

  3. ravenclaw dice:

    haha…claro. Pero la verdad que Harry Potter no es santo de mi devoción. Increíblemente y como te dije, todas estas cosas me pasaron…tanto en el primer relato (terremoto) como este (partido de futbol). Esta es mi idea del Blog: registrar todo lo que me ha pasado hasta hoy.

    Que bueno te haya gustado y espero leer pronto tus entradas en Mundo Quark.

    Un abrazo amigo!

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