(Hace como un mes que no escribía en mi blog)
Hoy estaba en una reunión de pauta re interesante, puesto que tratábamos cómo con poco presupuesto llegar a generar un alcance y penetración de la comunicación para el lanzamiento de una línea de productos. Claramente, con lo que teníamos y basados en TGI/EGM se llegó a la conclusión de que internet era el camino o medio troncal. Ahora, el punto y el problema a resolver seguramente sería: ¿Qué hacer sin desperdiciar presupuesto? ¿Un minisitio promocional con “elementos virales”? Por supuesto que no… al menos eso pienso yo.
Curiosamente y en la actualidad, cuando se decide ir a internet lo más repetitivo es: “hagamos Facebook Fan Page”, “hagamos un Twitter”, “hagamos un viral”… y la verdad que la historia parte al revés: ¿A quién queremos llegar? Y de ser así, ¿Qué insights tendremos que develar para encontrar los puntos de conexión entre nuestro producto o servicio y nuestro target?
Lo más curioso es que ese ejercicio mental, a veces simple, otras complejo, es lo que usualmente falta al momento de planificar una estrategia digital, sea esta que derive en un plan de medios o en una estrategia de contenido en redes sociales. Y claro, si existe un vacío en ese ámbito, luego no nos sorprendamos si nos damos cuenta que nuestra agencia o consultora digital no sea capaz de establecer KPI’s medibles que aseguren un ROI concreto. Y ojo, que actualmente el vicio es llamar ROI a posts, comentarios y “interacción de usuarios” en general. Amigos míos, el ROI es Retorno sobre la inversión. Y es un indicador de marketing. Lo correcto para llamar ROI digital a algo, es establecer modelos numéricos que permitan estimar cuánto es lo que debo invertir en social y buzz, para obtener un retorno esperado. Pero eso, lo veré en otro post. Leer el resto de esta entrada »













Últimos comentarios